sábado, 23 de julio de 2011

Jardín dormido

    


                                                    Cultivo en secreto
                     su jardin dormido,            
                    donde el sol apenas                   
                    doraba sus lirios.


                    El aroma oscuro
                   del vergel marchito
                             hería el silencio
                   con su arpegio tibio.


                       ... Bailaba y reía,
                       infeliz suspiro,
                      decorando sueños
                            de espejos ficticios.

                                 Pintó sus estrellas
                     en el muro altivo,
                     lienzo sin oriente,
                     ventana de olvidos.

                        Yo vi su desnudo
                     candor sin latido,
                     cantando romances 
                     de un mundo perdido.

                                Con las manos tibias
                    de amantes delirios,
                    cuidando entre rejas
                    un nido vacío.


                             2001 

  

En las vías del tren


             ¿Es acaso el sueño de aquel viajero que perdió su memoria en el envejecido andén cuando su tren pasaba de largo?

                                                                       *****
            La traicionera memoria musitó un nombre que hizo temblar sus labios mientras una lenta lágrima se deslizaba por su mejilla
              
             Espera, espera... se escuchó una voz entre el ensordecedor ruido de los vagones en las vías; pero la enajenada desesperación que anidaba entre las rejas de los agujeros de su mente, dibujó una silueta al otro lado del laberinto de oxidados raíles... Tras un desgarrado grito cuyo eco resonó como un trueno en una oscura gruta, el más aterador de los silencios tiranizó aquel atardecer.

             El viento del sur que embalsamaba aquel instante, secuestró el único objeto que guardaba aquella vieja maleta.

            Desde  aquel  día,  a  la misma  hora,  cuando  el  tren de  la  tarde apenas si se detiene un momento y sigue su curso, alguien deja en ese mismo lugar una rosa roja.

           Dicen,  que  en las noches del otoño un  viandante se pasea por aquel abandonado andén, buscando su maleta, mientras sus labios repiten como una letanía un extraño nombre.  Yo lo ví vagabundear por ese lugar, sus vidriosos ojos me miraron vacíos de contenido mientras decía: " ¿Estas ahí? estaba esperándote ..."

                                               *****
          Erráticos  pensamientos perfilan contornos en mi mente ... Hace tiempo que yo pude perder toda esperanza, y con ella toda mi alma en ese triste andén.  Hoy compendo la nostalgia que embargaba ese tiempo, y que la hondonada de su melancolía cogió mi mano llevándome como en un sonámbulo paseo, al camino donde la primavera siempre me dá su bienvenida.

           Y el atractivo poder  de los raíles se fué diluyendo en la hogareña rutina de los días.


02.2011
              

            

viernes, 22 de julio de 2011

Heredera de naufragios

          

                                                               Heredera de naufragios,
              anclada en extraño puerto,
              hechizada por la bruma
              dejó que se hundiera el remo.

              Con el rumbo entre rompientes,
              islote de cauce negro,
              entre aristas perfumada
              y ataviada en sus espejos,

              danzó embistiendo las sombras
              en su horizonte secreto,
              mientras las redes ceñian 
                                                  con dulces cantos su aliento.
                            ****   
 
              ... El aroma de su piel, 
              rasgado por fríos besos
              busco el calor de la arena
              para morir en silencio.

              Nutrida por el salobre
              vaivén del agua en su cuerpo,
              fué deshojando en la tarde
              la espiral de su recuerdo.

              Sirena de oscuro rostro
              que la mar mece a lo lejos,
              entre sus crestas talladas
              como nodriza de sueños...

                         ****
                                                           La luz del faro ilumina
                                                           fugaz el marino lecho,
                                                           y en el ambar de la orilla
                                                           el agua borra su cerco.


              11.2000

 

Mensaje para...

            Todavía no se apagaron las brasas de tu destino y avivas la llama para quemar tu vida, y un equivocado suicidio te lleva en su tornado.

            Cuando el dolor  como una flecha en el vacío te desnude inevitablemente, y no puedas ver ciego de lágrimas ni siquiera la huella de tus pies en el páramo desierto, sabrás entonces qué extraña guerra impulsaba tu latido.
       Aunque  tu  barca  navegue  al  oscuro  tunel  de la muerte,  renacerás siempre en cada primavera,  y no temas cuando el viento del estío avente tus pétalos.

            Descansa  ya  tu  pensamiento  agitado...  y respira muy despacio cuando sueñes para que el confuso amor no te traspase con su incertidumbre.
            Nadie  podrá  clavar un puñal en  tu pecho si  tu no empujas la mano que lo lleva... Devuelve compasión donde encuentres odio, pero luego olvida.  Aunque perdones a tu enemigo debes decirle adios para siempre.

            Apura   tu  pesar  en  esta  noche  compañera,   y  sigue  andando  en  el  desconocido  sendero.  Tu eres el caminante y no la imágen que vas dejando en la orilla del arroyo. No te pertenece la huella que gravas en el suelo y que como fugaz latido, te responde con un eco susurrante.
            Pero si podrás sentir en tu pecho la ternura por aquella mirada de niño que aún puedes ver en el espejo, y sabrás amar tambien al gastado anciano que como una sombra camina siempre junto a tí, en paciente silencio. 

         Cuando  mires  unos  ojos  tristes , una sonrisa perdida, un  ceniciento  rostro  sin oriente , piensa que también tu estás en esa encrucijada arañando el laberinto... Encontrarás la sabiduría de la comprensión  en tu pecho y nunca serás un enemigo. Solamente así, libre de amarras extranjeras y gastados trajes, entenderás donde está la senda y donde el precipicio.

1996

jueves, 21 de julio de 2011

EL ULTIMO ADIOS -AQUEL DIA...

                 Avanzaba la mañana de aquel caluroso sábado - ¡Qué bien que has venido! - dijo contento, sonriendo como siempre.   Ahora, suenan  más entrañables esas palabras como un eco que le presta su doloroso significado. Y apenas dos horas después ...

               El dolor se abalanza y no deja  que el recuerdo se deslice suavemente.

           No  me  dijiste  adiós,   ¿o tal vez sí en aquella mirada perdida?  ¿Cómo podría describir aquélla sensación que no quise sentir entonces para poder estar serena en el duro trance ?.

           Hoy  quisiera  preguntarte,  una vez más;  porque espero , una vez más, que me contestes... Siento que alargas tu mano hacia mí y tratas de acercarte con una respuesta, pero no consigo traspasar el invisible muro que me separa de tí, y la duda me atrapa.  ¿Estás ahí, a mi lado, en la antesala del otro mundo ?

            Te  desvaneces  como  si  nunca  hubieras existido  y siento que  mi  vida desaparece también en ese misterioso lienzo. ¿O acaso yo en mi pena me aíslo y me aparto?



2004 (Evocaciones)

EL ULTIMO ADIOS - SOLEDAD

     
           Me adormezco inutilmente; deseo la luz y es como si fuera imposible alcanzarla y cierro mis ojos para no encontrarme con su frío mensaje.

          Con su muerte yo tambien he muerto, y sigo en este mundo como un autómata, que trata de existir y extinguirse al mismo tiempo . Quisiera estallar y diluírme en un espacio infinito.

          ...Las huellas del camino, las marcas en mi cuerpo, los surcos en mi frente, la deshazonada negación del recuerdo de un abrazo...  me abruman con su desarraigada presencia.   Es imposible saciar la sed y el hambre porque todo se deshace, se mutila en su desnuda perplejidad.

                         
             Con él se desvaneció el olor de las amables noches del estío.

                        

2004 (Evocaciones)

EL ULTIMO ADIOS- Sin retorno

                


              "A  esta pena no has podido acostumbrarte"  -   Hölderlin


              El tiempo emborrona el recuerdo y olvido furtivamente los gestos, su olor, la inefable tibieza de sus manos...  , el ondulante cauce de sus palabras; y un eco en lontananza, cansado, me devuelve su sonido en una interminable cadencia.
          Como  un  extraño  espacio entre sueño  y sueño, las horas navegan en la antesala de la vida, edificando nuevos contornos que apenas si pueden ampararla ; y se enajena de sí misma para  protegerse cuando el horizonte encedido le reclama.

        El  pensamiento  se  entrega ensayando un amante delirio, donde el tapiz de la realidad se trasmuta en otra secuencia, en un vano intento de recobrar aquellos días, pero la memoria, huérfana de su presencia, se doblega en la niebla que insistentemente le envuelve.

         La  soledad  embalsama silencios  prisionera en su vacío templo.  Brisa de amor, ¿ acompañas con tu suave vaivén este sagrado refugio ?...  Aquella promesa no pronunciada, me entrega su secreto.

             La leyenda extiende su manto sobre mi frente, no se extingue su luz aunque los cegados ojos no puedan mirarla, el relato se transforma en el destino y una nueva jornada heredera de su presencia, cincela la renaciente travesía.






2004- 2011 (evocaciones)



miércoles, 20 de julio de 2011

EL SUEÑO DE UN NIÑO

    
                 Se quedó encerrado
           en la blanca página
           de aquel viejo cuento
           que nunca acababa.

             ...Con su traje rojo,
           su capa y su espada.
           Su corcel dorado
           de crines de plata.

           Detrás de sus ojos
           la luna soñaba
           con un arco iris
                bañando montañas.

           Silbaba el silencio,
           las sombras bailaban,
           la noche reía
           y el viento cantaba.

           Y entre las esquinas
           de las almohadas
           diminutos duendes
           tocaban campanas.


             Vuela ilusión, vuela
             con luces de magia,
             trenzando en las nubes
             secretas guirnaldas.

            Que acaso en el cuento
            el pincel de un hada
            dibuja caminos
            de estrellas cercanas.

             ...Y besando suave
            su carita blanca,
                                             el sol le saluda
                                             desde la ventana.                                          
            1997


   

Como una semilla

  ...Como una semilla en el regazo de otra semilla
 seré en tu sueño el oculto manantial de la esperanza,
y buscando un pequeño espacio de la tranquila muerte
se llenará el alma con las flores perdidas en la maleza
para sembrar su amor en el camino...

No derrumbaré fronteras ni destruiré cercos,
no buscaré caminos escondidos ni cruzaré lejanos ríos,
porque tan solo coger tu mano y besar tu frente
me desvelará los secretos de la extraña vida.

!Ay!,  pesar ceniciento, 
¡Que pronto anidaste en mi pecho!
Te quise como a un hermano,
pero no pude desdoblarte la sonrisa
 para avanzar junto a tus pasos
 en un ensoñado juego de infancia.

Me hablabas entre las ramas de los desnudos olmos
y de tus palabras sólo entendí los silencios.
...Y acaso, comprendiendo el enigma,
cuando la oscura noche enmascaró las  huellas del retorno,
ya no pude regresar al cálido refugio de mi casa.

Viajero de yermos prados he sido
a través del paso de las estaciones.
solitaria, como un árbol sin nido ,
buscando sin oriente la tierra florecida.

Tan sólo un palmo de tierra quedará nutrido por el llanto
y en él podré morir
para nacer nuevamente 
en otro sol de madrugada.

1996.
     

A través de los años

               
     A través de los años,
     navegando en este vaivén de puertos y derivas,
     comprendí porque quise amarrar mi barca en tu ribera.

     La brisa del sur bañaba mi rostro
     y la sonrisa , amable compañera, permaneció en mi labios.

     Descubrí altas cimas y valles frondosos,
     escondidas selvas y profundos mares,
     sintiendo bajo mis pies las piedras y los tréboles,
     la arena de las playas,
     y el frescor de las rocas en las noches de mayo;
     escuché el rumor de los juncos acariciando las aguas
     con su aletargada danza en las noches del estío...

     Y acariciando mi frente,
     el murmullo del universo desde su insondable lejanía
     atravesó mi cuerpo,
     como un puente,
     de orilla a orilla...


     junio l996                                                                                                                       

martes, 19 de julio de 2011

No pudo tocar el cielo

         No pudo  tocar el cielo  sin  que  un umbral de oscuros contornos vertiginosamente quisiera atrapar su destino.

           Deslumbrante hoguera que atenaza en una insaciable locura a quien osadamente contempla su seductor abismo y sucumbe al traicionero resplandor.
          Y en su desazonado   insomnio, sombra desbordada, aprendiz del éxtasis, el incansable buscador de utopías alarga su temblorosa mano sobre ese filo que exclaviza su afán y su esperanza.
           Un beso negro, aliento de hiriente amor, posee su libertad en un claustro sin retorno. Y en sus ruinas acomoda su descanso languideciendo lentamente.
                 
           Caballero de vencidas batallas, amante de las altas torres que circundan vigilantes el sueño sin fronteras, envuelto en el último poder de la melancolía, se abandona en el cerco de su febríl ceguera, rasga con inseguro paso el final del trayecto, y solo el lecho del profundo lago ampara su agonía.
         Una  corona  de  helechos y  juncos  circunda  como  en  un homenaje, el divino afán al que quiso entregarse, y rumorean en las noches del otoño el eco de aquel último aliento.

                                                         ******

       Despiadado   recodo   que enajenaste  su  pensamiento;  justiciera  la tempestad destruye la ilusoria esfinge que cruelmente señalaba aquel camino. Y hoy, un pantanoso páramo se extiende en su pradera.


        La  espesa  bruma  y  un ácido aroma de muerte detiene a quien, desorientado, se acerca a sus dominios.


04.2011
                 

lunes, 18 de julio de 2011

ABRAZAME MELANCOLIA

                                                                                                                                           











                   Abrázame melancolía 
                  con tu verdad doliente
                  que acechan sombras de hielo
                  y acotado está mi pensamiento.

                  Mendigo soy entre yermas praderas,
                  buscando tan solo un lugar
                  donde la muerte me contenga.

                  La tempestad arrasó los valles
                  donde mi fragilidad se protegía
                  y la fuente, gentil se derramaba.

                  La noche precipitó en la laguna
                  un cierzo de soledades
                  que con febríl deseo acompaño.

                  La vida se solaza en el delirio ,
                  sonríe y canta;  y su mirada otea
                  las aristas del destino con ansia.

                  En su enigmático poder regreso
                  al hogar donde la llama se aviva.
                  Y un fiel amigo acoge al peregrino.

                  Los silencios, amables, cuentan la historia
                  aliviando el filo de su amargura.
                  Luce el candíl junto al ansiado reposo...

                  Y mañana,  cuando el amanecer creciente
                  ilumine riscos  y riberas
                  recordad mi nombre un instante...

                  De la hoguera quedarán las brasas,
                  de la lluvia el renacer de los prados,
                  del viajero, una huella en el sendero.

                  Saludad al que dejó su aliento en la orilla
                  donde los pájaros contemplan
                  la la quietud del último sueño.


03.2011                                                                                                                                                                               

domingo, 17 de julio de 2011

Camposanto


  El caudal de ponientes de ha desvanecido
 trazando un lento vaivén de cipreses...
 Me confundes amable muerte
  hablándome en tonos grises,
 porque yo sé que como cálida cuna
 abrazas al que duerme en tu espacio
 dorando en paz la cresta de su océano.

  El rostro del dolor
 tan sólo debe transitar en los aledaños de la vida ;
mientras, se renuevan las flores del sendero,
y cada mañana,
el vigilante sol
disipa las sombras asomándose a la inquietud del presagio.

¿Por qué el amor siempre quiere
poner cadenas al amado ?
La dulce celda del nido es nada más un breve instante,
una pequeña isla
donde su vuelo descansa.
 Y navegando a la deriva en el atrio del silencio,
sin huellas de palabras ,
abandonando el ancla en el viejo puerto
y el remo olvidado también allá en la marisma...
la magia de nuestro destinoretorna al nutricio lecho,
como ceniza que el azar ha dispersado
entonando su eterna estrofa.


11.2000  - dolor y paz.
     

¿SONREIS?

     


              Sonreís como amigos,como hermanos,  con un gesto extrañamente aprendido.  Hace ya tiempo que vislumbré vuestro frágil cuerpo desnudo en la noche, bajo la luna, airada piel de sortilegios antiguos que anhela perderse en brazos del vacío para ser nuevamente promesa de dioses.

              ¿ Acaso  me  buscáis con el desdén  de  la infancia perdida, atrayendo abrazos que se pierden entre zarzas y pedregosos suelos?  Mientras  yo, contemplando vuestra ceguera caminando hacia el abismo, no puedo deteneros, porque el azar que ya concluye me arrastró en su imparable marea, lejos del puerto.

              Hubiera querido regar las rosas del jardín con mis lágrimas porque la lluvia tardaba en llegar;  y alrededor,  la yerma tierra y el seco arroyo en vano esperaban el bálsamo de los cielos...   Pero la melancolía, también se alejó de mis cansados ojos.

11-2000  amargos tiempos.

Cuando el dolor se extravía

              ¿Cómo reconocer el semblante difuso, apenas perceptible de aquél que con una mano acaricia y con la otra agrede?    ¿Acaso compensa su culpa casi ignorada con un furtivo sacrificio donde el amor se convierte en airada  búsqueda,  y todo cuanto le rodea naufraga en el doliente gesto ?
             
              ... Y hechizando al ignorante que se acerca a beber de su fuente y al niño que  se nutre con el néctar confundido ?.   Entre plegarias y reyertas, el cuenco de sus entrañas apenas si puede contener una gota de candor.

                Ay!  invisibles jueces del cielo que vagáis en el filo de la palabra, ¿ con qué firme renglón  se podría trazar hoy el mensaje de la palpitante verdad que todavía no ha sido socavada?
              Si he de defenderme  debería  alzar lanzas de luz y rayos de acero, pero lo único que poseo son lágrimas y su resignada sonrisa . La mano tendida, apenas en un fugaz sueño ...  aldea lejana que las  llamas  arrasaron.

             Explorando la oscura gruta donde  apenas  un  haz de luminaria penetra en la oscura bóbeda, sólo puedo ser un  volcán exaltado allá donde nada más quisiera ser como liviana hoja del árbol que lentamente cae hacia el húmedo suelo, acunada por el cálido  aliento del otoño que arrastra mágicos aromas desde el sur.

             Y desorientada en  el movimiento  de  rostros  que  pasan a mi alrededor y que confiesan mudas tragedias y anhelos infecundos, vuelvo la mirada al camino que ayer no pude emprender porque la maleza ocultó  los umbrales y la noche llegó demasiado temprano , envuelta en el fragor de la tempestad.

        ¿ Y al final del trayecto?   Una oscura pena en alas de la vida y no poder volver al nido ...  Pero quizás, una inocente desnudez me ayude a encontrar la secreta pradera y su vergel naciente.

12.2000-  pena y llanto .

viernes, 15 de julio de 2011

Por mi hermana


 De las altas almenas
a las simas escondidas,
volaste como un ave sin rumbo...

Y en el oscuro cauce de tu herida,
al mar navegaste nuevamente.
La luz del horizonte,
brilló trazando tu sendero entre sombras.

Cruzaste abismos insondables y océanos tempestuosos
entre afiladas lanzas y ángeles guardianes,
velero sin amarras,
anclado hoy en la desierta bruma
de tu corazón desorientado.
...Otros días amanecen de nuevo entre fantasmas y agonías
y temblorosa despiertas en la orilla de un amargo tiempo,
frágil y sin raíces,
solitaria amapola entre airados vientos.
****

Volverás, amiga mía, a recobrar tu anhelo en la disipada niebla
retomando una vez más la sonrisa de la infancia
a través de antiguos deseos y nuevos caminos.

Volverás, amiga mía, a cruzar los prados de tu olvidado cielo
y en un lienzo de estrellas dormirá el vaivén de tus horas.
Y siempre habrá una mano amante
allá donde tu mano se ofrezca,
rescatando la ilusión que un indomable vendaval de glaciares
atrapó en los riscos de la pena.

Se llenarán de luces tus ojos
y tornará el color a tus mejillas.
La cálida brisa de un atardecer tranquilo
cubrirá de  silencios tu frente con su amable siesta.


                                                                        
                 Y cuando coronen las soleadas cumbres
                 el último penacho del invierno
                 siempre volverá la primavera
                 a dorar la mies en tu acampada

                 
                      año 1995